No arrancar el coche durante dos meses provoca en ocasiones que la batería se descargue completamente. Los talleres se han encontrado con un problema añadido adicional a la propia apertura y es que un gran número de clientes acuden para reemplazar las baterías de sus vehículos.
Los expertos del sector recomiendan arrancar el coche cada 7 o 10 días aproximadamente, y si es posible, dar un pequeño paseo con él sería lo ideal para evitar que la batería se vea dañada.